Una pelota que entra desde la cancha de al lado, una gorra que se cae o un grito inesperado pueden cortar un punto, pero no todos los sobresaltos se resuelven igual. La regla de molestia —también llamada hindrance— diferencia si el hecho fue deliberado, involuntario o ajeno al control de los jugadores. Para no mezclarlo con el let del saque, repasá también esta guía de tanteo, lets y dudas frecuentes.
La regla básica: ¿se repite o se pierde el punto?
La regla 26 de la ITF establece un criterio sencillo: si el rival te obstaculiza deliberadamente mientras jugás el punto, ganás ese punto; si la interferencia fue involuntaria o vino de algo fuera de tu control, se repite. Las Reglas del Tenis ITF 2026 en español incluyen ejemplos y excepciones. La intención importa: no alcanza con sentirse distraído; tiene que haber una interferencia concreta durante la jugada.
Pelotas y objetos que aparecen en la cancha
Si una pelota de otra cancha entra en tu espacio de juego mientras el punto sigue vivo, avisá enseguida y paren: además de distraer, puede provocar un choque o una caída. La guía ITF para oficiales describe cómo tratar las interferencias externas, como objetos que ingresan a la pista. En cambio, un objeto que ya estaba quieto de tu lado antes de empezar el punto no suele justificar repetirlo por sí solo. Si el punto ya terminó, no se reclama la interrupción después de conocer el resultado.
Ruido, gritos y acciones del rival
Un grito deliberado del rival para distraerte puede ser molestia y hacerte ganar el punto; una caída accidental de una gorra u otro elemento que interfiera suele llevar a repetirlo. No confundas eso con el ruido normal del club: un auto, un avión o voces de otra cancha no habilitan automáticamente un let. La aclaración de USTA sobre distracciones externas explica esa diferencia. Tampoco pares por tu cuenta solo porque creés que el rival está molesto: si no hubo interferencia, podés perder el punto.
Cuándo llamar y cómo resolverlo sin discutir
Hablá apenas ocurra la interferencia, antes de seguir golpeando o de esperar a ver quién gana el intercambio. Decí “¡let, entró una pelota!” o “¡molestia!” con claridad, describí el hecho y acuerden si corresponde repetir o adjudicar el punto. No lo conviertas en un reclamo tardío ni uses el let para rehacer un punto que venías perdiendo. Si hay dudas, respiren, expliquen qué vio cada uno y retomen con una decisión consistente; estos principios de etiqueta en la cancha ayudan a mantener el partido fluido.
En dobles, una sola voz clara
Si la pelota u otra interferencia afecta a la pareja, cualquiera de los dos puede avisar de inmediato; después, confirmen juntos qué pasó y eviten que un jugador siga mientras el otro frena. Una señal breve y acordada antes del partido reduce confusiones, sobre todo cuando hay una pelota que entra desde una cancha vecina. Podés complementar este criterio con estas pautas de comunicación y posicionamiento en dobles amateur.
Un criterio práctico para llevar al club
Antes de empezar, despejá pelotas y objetos sueltos; durante el punto, distinguí una interrupción real de una distracción externa normal; y si algo entra en la cancha, llamá el let de inmediato. Resumen rápido: molestia deliberada del rival, punto para quien fue obstaculizado; interferencia involuntaria o externa que afecta el juego, se repite; ruido habitual o reclamo tardío, no se repite automáticamente. Así vas a aplicar la regla con honestidad y evitar que una situación confusa termine en una discusión.




