Si te molesta el hombro después de jugar, lo más útil no es dejar de sacar para siempre: es revisar cuánto sacás, cómo subís la carga y qué tan preparado está tu hombro para ese trabajo. Acá tenés una guía práctica para ordenar esas tres cosas. No reemplaza una consulta médica: si hay dolor, vale la pena que te vea un profesional.

Por qué el saque le exige tanto al hombro

El saque es el golpe más exigente del tenis para el brazo. Pide mucha rotación del hombro, repetida decenas de veces por sesión. Una revisión sistemática con metaanálisis de 2025 sobre factores de riesgo de lesión en el saque ubicó entre los más relevantes la fuerza de rotación del hombro dominante, el rango de rotación interna y el volumen semanal de tenis, además de la edad y el tamaño corporal.

Dicho simple: no hay una sola causa. El hombro se queja cuando la exigencia (cuánto y qué tan seguido sacás) supera la capacidad (fuerza, control y descanso).

Los tres puntos que conviene vigilar

Los especialistas que estudian a los deportistas de gestos por encima de la cabeza suelen mirar tres cosas. Lo explica con detalle este enfoque basado en ciencia para prevenir lesiones de hombro:

  • Fuerza de los rotadores externos: son los músculos de la parte de atrás del hombro que frenan el brazo después del contacto. Suelen quedar relativamente débiles frente a los que impulsan.
  • Control del omóplato: si la escápula no acompaña bien el movimiento, el hombro trabaja en peor posición.
  • Rotación interna: es habitual que el brazo dominante tenga menos rango. Puede ser una adaptación al deporte y no un problema en sí, pero un profesional puede evaluarlo.

Medir estas cosas con precisión es tarea de un kinesiólogo o médico deportivo. Vos podés trabajar la base sin esperar a lesionarte.

Cómo dosificar los saques por sesión

El error más común entre amateurs es el salto brusco: semanas sin jugar y, de golpe, una tarde de dobles con cien saques de práctica. Una revisión reciente sobre lesiones por sobreuso de hombro en tenistas señala que los picos repentinos de carga se asociaron con más molestias en jugadores jóvenes competitivos. En adultos amateurs es razonable aplicar la misma prudencia.

Algunas pautas simples:

  • Llevá un conteo. Anotá cuántos saques hacés en práctica y en partido durante dos o tres semanas. Sin datos, es imposible dosificar.
  • Subí de a poco. Si volvés de un parate, empezá con menos saques de los que creés necesitar y aumentá semana a semana. No hay una cifra mágica: depende de tu nivel, tu edad y tus antecedentes.
  • Repartí la carga. Mejor dos tandas cortas en días distintos que una sola maratón. Podés encajarlo en tu rutina semanal de entrenamiento.
  • Cortá la serie si perdés la técnica. Con fatiga, el gesto se desarma y el hombro compensa.
  • Alterná contenidos. En un día de saque intenso, trabajá después piernas o juego de pies en lugar de más golpes por encima de la cabeza. Si querés ideas para organizar el saque, mirá estos entrenamientos para mejorar tu saque.

Rutina corta de hombro con banda elástica

Con una banda liviana y 10 a 15 minutos, dos o tres veces por semana, podés construir una base. Usá una resistencia que te permita hacer el movimiento con control y sin dolor.

1. Rotación externa con banda

Codo pegado al costado, flexionado a 90 grados, banda anclada a la altura del ombligo. Llevá el antebrazo hacia afuera despacio y volvé más lento todavía. Hacé 2 o 3 series de 10 a 12 repeticiones. El regreso lento carga la parte excéntrica, que es la que más usás para frenar el brazo en el saque.

2. Remo con banda (retracción escapular)

Banda anclada al frente, brazos extendidos. Tirá hacia vos juntando suavemente los omóplatos, sin encoger los hombros hacia las orejas. Hacé 2 o 3 series de 12 repeticiones.

3. Elevación en «Y» o «T» con peso muy liviano

Apoyado en un banco inclinado o de pie con la banda, elevá los brazos formando una Y o una T con el cuello relajado. Es un ejercicio de control: si te sale con tirones, bajá la carga. Hacé 2 series de 8 a 10 repeticiones.

4. Movilidad suave

Cerrá con movimientos amplios y sin dolor de brazos y torso. Si ya tenés una rutina de fuerza, sumá estos ejercicios a tu programa de fuerza funcional con bandas en lugar de armar algo aparte.

El hombro no trabaja solo: piernas, tronco y cadera aportan buena parte de la potencia del saque. Una declaración de consenso de 2022 sobre hombro en deportistas insiste en que la prevención y la rehabilitación deben apoyarse en la gestión de la carga y en la capacidad de toda la cadena cinética, no solo en el hombro.

Antes de sacar: calentá bien

No arranques con saques a máxima velocidad. Empezá con movilidad, algunos ejercicios de banda y saques suaves. Si querés una secuencia lista, revisá estas rutinas de calentamiento para tenis amateur.

Señales de alarma: cuándo frenar y consultar

Un poco de cansancio muscular después de jugar es normal. Estas señales no lo son:

  • Dolor que aparece durante el saque o que no baja en uno o dos días.
  • Dolor nocturno o que te despierta.
  • Debilidad al levantar el brazo, sensación de que se «traba» o chasquidos dolorosos.
  • Pérdida clara de movimiento o adormecimiento en el brazo.
  • Una molestia que vuelve cada vez que sacás, semana tras semana.

Si te pasa algo de esto, bajá la carga y consultá con un médico deportivo o un kinesiólogo. Evitá seguir «sacando a través del dolor» y tampoco te automediques ni te hagas un plan de rehabilitación por tu cuenta. Para el regreso, las guías de consenso hablan de reintroducir la carga de forma gradual, y el ritmo lo tiene que marcar el profesional que te evalúe.

Un plan simple para esta semana

  1. Contá tus saques en las próximas dos sesiones.
  2. Sumá la rutina de banda dos veces por semana.
  3. Calentá siempre antes de sacar y repartí los saques en tandas.
  4. Si hay dolor persistente, pedí una evaluación.

Para un panorama más amplio, también podés leer nuestras notas sobre lesiones comunes en tenistas y sobre prevención de lesiones de muñeca y hombro. Cuidar el hombro hoy es lo que te va a permitir seguir jugando tus partidos de los sábados por mucho tiempo.